El sistema permite avisar en menos de cinco minutos de la existencia de un humo cuando éste supera la altura de las copas de la vegetación.
El dispositivo es, además, capaz de distinguir entre los humos procedentes de la quema de plásticos agrícolas a los producidos por la combustión de materia forestal, poniendo así en funcionamiento el dispositivo de extinción que se gestiona desde el Centro Operativo Regional vigilado las 24 horas del día, los 365 días del año.