Además, han presentado la primera demanda judicial contra Peugeot por la publicidad de dos de sus modelos.
Denuncian que las marcas emplean palabras como ecológico o verde en sus mensajes para publicitar vehículos con altos niveles de emisiones.
La normativa exige que los datos sobre consumo de combustible y emisiones de CO2 tienen que ser visible y compresible. Y señalan que, ante el incumplimiento de estas pautas, los consumidores están indefensos.
Para UCE y Ecologistas en Acción el principal peligro es la confusión que generan en los consumidores que pueden llegar a asociar la conducción de un vehículo a motor con la protección del medio ambiente.