El motivo, el que vienen denunciando desde hace años, la grave amenaza que supone para la calidad y cantidad del agua de un acuífero del que se abastecen varias poblaciones de la comarca.
Por su parte, los promotores de este complejo, que contempla la construcción de 2 campos de golf y 800 viviendas, han paralizado las obras de forma temporal, por varias desavenencias, como la crisis inmobiliaria y la falta de permisos. En cambio, han redoblado sus esfuerzos por enjuiciar a los ecologistas críticos con el proyecto.