Como señala su director, Hermelindo Castro, orientar las políticas de las administraciones y actuaciones de los agentes económicos y sociales son los objetivos más inmediatos de este nuevo Centro.
Un reto ambicioso, teniendo en cuenta que España es el país de la Unión Europea que está más lejos de cumplir los compromisos adquiridos en el Protocolo de Kyoto en la lucha contra el cambio climático. Por ello, el Centro Andaluz de Evaluación y Seguimiento del Cambio Global vertebrará sus líneas de trabajo en torno a tres ejes.
Una medida, la de capturar y almacenar CO2 que, sin embargo, cuenta con el escepticismo de grupos ecologistas como Greenpeace, que considera que esta medida como mucho, sólo reducirá la emisión de gases de efecto invernadero en un 30 por ciento.
En cualquier caso, Hermelindo Castro espera que el Centro Andaluz de Evaluación y Seguimiento del Cambio Global sirva para sensibilizar a toda la población sobre las causas negativas del cambio climático y así conocer qué especies y paisajes acusarán más sus efectos.
El agua también será un elemento clave en el trabajo de esta institución dependiente de la Universidad de Almería. Dice este profesor de Ecología, que hay que conocer los recursos hídricos con los que contamos para poder hacer una gestión eficiente.
El Centro Andaluz de Evaluación y Seguimiento del Cambio Global espera así identificar, evaluar y observar la adaptación del patrimonio natural y de la biodiversidad andaluza a los efectos del cambio global, tal y como se recoge en el Plan Andaluz de Acción por el Clima.