Las protestas se multiplican por todo el país y tanto en Gualeguaychú, a 230 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, como en esta última se han vuelto a repetir caceroladas para apoyar a los trabajadores del campo.
Después de más de un mes de "tregua", las entidades rurales decidían la semana pasada retomar el paro, debido a que el Gobierno no acepta discutir el esquema de impuestos a la exportación de granos, detonante de la huelga de tres semanas que habían organizado el pasado marzo. Por el momento las entidades agropecuarias han decidido no comercializar hasta el próximo jueves los granos destinados a la exportación, por lo que en las carreteras se seguirá deteniendo a los camiones que transportan esa mercadería hacia otros países.