Para evitar que pierdan clases, alrededor de 400
voluntarios de esta ONG licenciados en magisterio, se trasladan cada semana para controlar el proceso de aprendizaje del alumno. A su vez, la formación impartida está tutorizada por los profesores del centro de enseñanza en el que se encuentra matriculado. El objetivo es que el alumno cuando se reincorpore al curso no tenga problemas para continuar el ritmo escolar.
La atención a domicilio complementa el programa de aulas hospitalarias que desarrolla la Consejería de Salud, y que tiene la misma finalidad, garantizar la continuidad de la educación del alumnado durante su estancia en el hospital.