Morales ha mostrado su intención de someterse a la consulta popular. Para revocar los mandatos hace falta que el referéndum no supere tanto el porcentaje de apoyo obtenido en los comicios del 2005 como el número absoluto de votos.
Si los bolivianos rechazaran la continuidad del presidente y vicepresidente, Morales debe convocar a elecciones generales en un plazo de tres a seis meses.