En primer lugar y como era de esperar, por el “minitrasvase” Ebro a Barcelona acordado entre el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y el Ejecutivo catalán.
Todo, en un contexto de sequía, que se prolonga ya en 4 años, y en el que no cesan las reclamaciones de la oposición para que el “agua llegue a todos”. Abel Lacalle, profesor de la Universidad de Almería y experto en la Directiva Marco de Aguas, insiste en que el debate político y la división territorial entre comunidades no puede desviar la atención de los problemas reales de los ríos, ecosistemas acuáticos, del agua y de sus usos.
Lacalle tilda de “desproporcionada” la situación que se ha originado entre los alcaldes del PP de Almería, Murcia y Valencia, e insiste en que el proyecto catalán y las exigencias de estos responsables políticos son distintos en formas y contenidos.
Asegura este experto que la solución real ante el déficit hídrico pasa por una buena gestión basada en instrumentos sostenibles como el control de la demanda. Idea que también subraya Francisco Puche, presidente de la Red Andaluza Nueva Cultura del Agua.
En esta línea, Puche asegura que en política de agua debe primar la recuperación y conservación de los ecosistemas como medida para garantizar la calidad de nuestros ríos y acuíferos.