Cerca de 8.000 personas, de un total de 12.000 habitantes de las localidades de Chaitén, Futaleufú y Palena, habían sido evacuadas de la zona hasta este martes.
Minutos antes de que se diera la orden de desalojo una enorme nube de humo y cenizas emanaba desde el cráter del volcán, situado a sólo 10 kilómetros de Chaitén, donde aún permanecían unas 250 personas, entre policías, militares, periodistas, bomberos y algunas autoridades locales. Se cumplen seis días desde que el volcán entraba en erupción el pasado viernes.