Las exigencias de los gobernadores opositores son: que la Iglesia Católica sea el único mediador, que no se tenga en cuenta la nueva Constitución como base del diálogo y el reconocimiento del referéndum cruceño del pasado 4 de mayo. Además, las prefecturas opositoras han señalado que sólo se reunirán con el gobierno después de las consultas populares separatistas, programadas para el 1 de junio en Pando y Beni, y para el 22 del mismo mes en Tarija.
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, ha reiterado su disposición del gobierno para un diálogo con agenda abierta aunque sobre la base de la nueva Constitución Política, aprobada por dos tercios de la Asamblea Constituyente en diciembre del año pasado.